El Olluco en La Fontana

Esta breve serie de videos del poderoso Olluco nos presenta lo que ocurrió aquella noche de enero del ’94. Nuestro superhéroe se había sobrecargado de chelas y orégano, lo que ocasionó una milagrosa apertura de sus puertas de la percepción: veía a los autos como amenazantes toros de lidia que lo embestían uno tras otro, sin parar. Policías lo hicieron entrar en razón después de que le clavara las banderillas (3er video) a un toro que decidió pasar por la comisaría de Santa Felicia. Ah, y se nos olvidaba: el Olluco es Recoletano. Read More

Las Aventuras del Olluco – Parte 5: “Así es el Fúlbo”

No se puede ganar siempre, ni siquiera cuando se es un superhéroe, así es la vida. Estos videos muestran dos combates del poderoso Olluco contra uno de sus archirivales: el implacable Guachimán de Ladrillera. El Olluco increíblemente es vencido por el Guachimán en estos combates. Nótese sobre todo, en el primer video, el quechi final del pugilato con el cual el Olluco, literalmente, sale volando en estado nocaut; luego se ve cómo el Guachimán se sacude el polvo de las manos, como diciendo “misión cumplida carajo, acabé con este enano.”

 

Las Aventuras del Olluco – Parte 4: It’s not easy to be me!

“Endurecer el rostro para endurecer el espíritu”, profesaba el sensei. El Olluco escuchaba atentamente. También alquilaba videos piratas en la avenida La Molina, sobre todo videos de Bruce Lee. “Agilidad, fuerza, disciplina”, se decía, “be water my friend”. Puso agua en un vaso y dijo “el agua es el vaso”, luego la puso en una tetera y pensó “el agua es la tetera.” Qué buena filosofía, tan buena como la clase del venerado Padre Hubert Lanssiers, que una vez le dijo: “Olluquito, si los cojudos fueran aviones, tú serías el jefe del escuadrón.” Qué tierno, carajo.

“Endurecer el rostro…”, así nació la idea del box, lo difícil ahora sería convencer a sus amigos de que lo entrenaran. “Quiero ser un superhéroe y necesito endurecer el espíritu y los músculos”, decía, muchos huían atemorizados. Pero un grupo de abnegados apóstoles quedó y día tras día entrenaron al Olluco hasta que su rostro y su espíritu quedaron más duros que una roca, “Alma de diamante”, cantaba Luis Alberto Spinetta.

Este video nos muestra parte del agotador entrenamiento. El primer sparring es Bisbi, luego Jose, y al final, brevemente, Javier. La música es de Five For Fighting, el tema se llama Superman. Tuvimos que cabecearle la cancioncita al superhéroe gringo porque no tenemos a la mano el tema musical de El Olluco. Atención al video, es algo melancólico.

PD: Gracias al poder de Internet, logramos ubicar a Bisbi después de más de diez años. La última vez que te vimos había sido en 1994 en un campeonato de tenis (Samsung Open) en Miraflores, Lima, Perú. Salud por el reencuentro!

 

Las Aventuras del Olluco – Parte 3: Fortaleciendo el Espíritu

Siguiendo con las aventuras de nuestro superhéroe latino, el Olluco, presentamos en esta ocasión un par de videos grabados en 1992, cuando todavía no era superhéroe. Inmediatamente después del incidente del bus (ver Olluco – Parte 1), el Olluco decidió convertirse en superhéroe, pero sabiendo que esto no es algo que se logre de la noche a la mañana, diseñó un riguroso plan para alcanzar su objetivo cuanto antes.

Se metió al gimnasio y cambió su dieta (ver Olluco – Parte 2), pero esto no fue todo: el Olluco, visionario como siempre, sabía que lo más importante para poder luchar por la justicia era desarrollar una personalidad fuerte, que resista los ataques más punzantes. En los países de latinoamerica, sobre todo, se necesita más fortaleza psicológica que muscular, ya que nuestras sociedades fragmentadas y diversas, con sus niveles de pobreza extrema, generan en la población un estado de envidia y comparación constantes. En el Perú, por ejemplo, podríamos llamarlo el síndrome del “yo lo cago”. Cuando un grupo de huevones habla acerca de otro huevón, el típico peruano va a decir o pensar de algún modo u otro: “yo, a ese huevón, lo cago.” Tengo más plata o soy menos misio o soy menos feo o menos cholo o más blanco o mi hembrita es más rica o lo que sea, pero siempre se buscará algún argumento para convencerse del “yo lo cago” y sentirse menos imbécil.

El Olluco, a diferencia de muchas personas, era consciente de esta característica de los pueblos latinoamericanos, y sabía que a los malhechores había que vencerlos mentalmente para luego poder derrotarlos físicamente.

Fue así que acudió a sus amigos del barrio de La Fontana para entrenar intensamente tanto el aspecto psicológico como el físico. Practicarían técnicas de defensa personal, artes marciales, boxeo, y a la vez endurecerían la personalidad del Olluco sometiéndolo a diversas pruebas de fortaleza mental. Con mucho esfuerzo y trabajo en equipo, el Olluco desarrolló un temple y una personalidad inquebrantables, así como habilidades de boxeo comparables con las de Muhammad Ali.

El siguiente video muestra pasajes de los inicios del entrenamiento, se puede apreciar a un Olluco aún timorato y miedoso.

 

 

Y este video fue grabado dos años después, y ya podemos ver a un superhéroe de clase mundial, sin miedo, toreando numerosos carros que lo embisten violentamente. Disfruten.

 

 

Las Aventuras del Olluco – Parte 2: Disciplina de Súper Héroe

Continuando con la biografía de nuestro superhéroe el Olluco, diremos que sus poderes provienen de dos fuentes muy simples: nutrición y ejercicio.
Nutrición
El Olluco cuida mucho su dieta y está siempre al tanto de lo que consume, evita los alimentos altos en grasa y de poco contenido nutritivo, “calorías vacías”, los llama. Sus platos preferidos son, como era de esperarse, el olluquito sin charqui, el ceviche mixto, y el concentrado de cangrejo del restaurante Mi Perú, de Barranco (ciudad de Lima).


Aquí se puede ver al Olluco consumiendo su orégano tostado

Sin embargo, cuando el deber lo llama, el Olluco obtiene su fuerza sobrehumana y su inquebrantable valor de la cerveza y del orégano. Un reportero de Marvel Entertainment le preguntó una vez por qué había escogido estos dos elementos, a lo que el Olluco contestó algo ofuscado: “no seas cojudo, ¿tú crees que los indefensos separan cita conmigo? ¿o crees que, cuando alguien en aprietos me invoca, yo digo espera un ratito a que me coma un ají de gallina?…
No pues, la diferencia entre la vida y la muerte es cuestión de segundos, por eso mi energía y mis poderes los obtengo de un vaso de cerveza (seco y volteado!) y de una jaladita de orégano tostado. Cinco segundos y estoy listo para luchar por la justicia.”

Ejercicio
En la misma entrevista concedida a Marvel Entertainment, el Olluco habla sobre su programa de acondicionamiento físico. “Ser un superhéroe no es cosa de juego, mucha gente indefensa depende de uno, es como ser presidente de la nación, entiendes? No se puede defraudar a los que confían en uno. Bueno, los políticos de hoy han demostrado que sí se puede, pero en todo caso, no se debe…

El Olluco entrenando piques

Yo vivo frente a un parque (no puedo dar más detalles por obvios motivos de seguridad) y salgo a correr unas cuantas vueltas al amanecer. Luego, por la tarde voy al gimnasio JC donde mi entrenador personal, el gran Roger, me saca la eme durante hora y media. Saliendo del gym paso por la bodega de la esquina o la del óvalo y me compro una cerveza negra Polar y me la seco al instante, como Arnold Schwarzenegger, pero sin fumar ningún troncho a menos que sea de orégano… Y por las noches, cuando las cosas andan calmadas y no hay ningún indefenso jodiendo la paciencia, salgo a hacer piques; generalmente trato de competir contra automóviles que van pasando por la avenida El Golf, si no, se hace muy aburrido el asunto.”

Las Aventuras del Olluco – Parte 1: ¿Por qué hay tan pocos superhéroes latinos?

Chapulin Colorado - OllucoIntroducción-Contexto
Latinoamérica siempre ha estado escasa de superhéroes y hemos tenido que importarlos imaginariamente desde Estados Unidos; decimos imaginariamente porque no sabemos de ningún caso en el que se haya visto a Superman o al Hombre Araña por los cielos de Bogotá o en las paredes del edificio El Dorado en Lince, ciudad de Lima; solamente imaginábamos que venían a protegernos de la maldad y así dormíamos tranquilos, qué nos quedaba, era una de las condiciones de vivir en un país subdesarrollado (qué injusto es el mundo, no?). Read More