Una semana para el olvido pero que todos recordaremos. Lo sentimos por quienes fueron afectados por el terremoto en Lima, acaban de comentarnos que ya van como 400 réplicas, por lo que imaginamos que la población estará privada de sueño y saltando de las camas cada vez que pasa un camión frente a la casa.

Nos enteramos por email.

Fresa nos llamó después y nos contó:

“Yo no les había dicho nada de esto antes, pero aparte de Sheyla (mi enamorada oficial), había conocido a otra chica (Yenifer) y hemos estado saliendo por unos cuantos meses.”, ajá, pendexito el cojudo, “bueno, la cosa es que el terremoto nos agarró durmiendo, estaba con Sheyla, al comienzo le dije que se quedara tranquila, pero la jato seguía temblando y no paraba, Sheyla estaba palteadaza y se me estaba contagiando el miedo. Bajamos al primer piso y nos quedamos debajo de la puerta principal, ella me abrazaba y el mundo seguía temblando. Ahí me palteé horrible, miraba al cielo porque pensé que la jato se derrumbaría en mi encima, y entonces salimos a la calle.

No paraba la tembladera, no paraba, ‘¡el fin del mundo!’, pensé… y también pensé que me iría al infierno si moría sin confesar lo de Yenifer. Esperé un poco, tal vez estaría por terminar la pesadilla, la gente corría como loca por la calle, el terremoto no paraba, ¡sería un cataclismo! En ese momento le dije a Sheyla que me escuchara con atención ‘Sheyla, yo te amo más que a ninguna otra mujer, pero tengo que confesarte que estoy enamorado de otra’. En el preciso instante en el que terminaba la frase (‘… otra’) la tierra dejó de temblar.”