Entrevista de chamba

Tips para entrevistas: si tuviera todo el dinero del mundo, qué compraría?

 

He estado en conversaciones con una corporación multinacional para un puesto en finanzas. Hace un mes me entrevisté con el CFO y, como era de esperar, me puse tenso y hablé cojudeces. Sin embargo para mi sorpresa, no fui eliminado del proceso de selección y esta semana tuve una segunda entrevista, esta vez con dos cojudos de recursos humanos. Es un proceso lento, prolongado, estresante, y cómico.

Esta vez me preparé mejor y, extrañamente, no me puse nervioso. La entrevista dejó de ser entrevista y la convertí en conversación.

 

Tip 1: no pensar que la entrevista es una entrevista, sino una conversación.

Cuando uno piensa “entrevista” el cerebro se pone en modo “examen oral” y se teletransporta de vuelta al colegio y uno se asusta. Es muy fácil deducir lo que pasa cuando se asusta.

Les hice tantas preguntas como ellos me hicieron. Eso es parte del hack mental de usar la idea de conversar. Es como estar en una cita, el objetivo no es solamente ser apreciado y aceptado, sino conocer a la otra persona para saber si hay compatibilidad.

Uno de los tipos me hizo una pregunta un poco de principiante: “cuál dirías que es el logro del cual te sientes más orgulloso?” Aquí mi respuesta fue muy simple: “prefiero no enfocarme en un logro en particular sino más bien en el proceso que me ha ayudado a alcanzar diferentes logros y que he ido mejorando con el paso del tiempo”. Qué maestro! No?

 

Tip 2: el foco es el proceso, no el producto.

Si nos enfocamos en el producto, el tema se vuelve muy específico y quizá no aplique a las nuevas situaciones que se encontrarán en el futuro. Enfocarse en el producto es enfocarse en el pasado. Resaltar en cambio el proceso de aprendizaje, de solucionar problemas es mucho más trascendente. Comunica personalidad.

Y cuando el tiempo se acababa y ya prácticamente alzaba los brazos en señal de triunfo, uno de ellos dijo: “una última pregunta por favor… si tuvieras todo el dinero del mundo y no tuvieras la necesidad de trabajar, qué comprarías?”

Aquí lo que buscaban estos chicos era descubrir si mi principal motivación era el dinero o, como se los había insinuado en la conversación, otros temas. Cosas más importantes: la gente con la que uno trabaja, las experiencias que uno gana, la dificultad de los problemas que uno tiene que resolver, etcétera.

Posibles respuestas: 1) me enrolaría en una organización para prevenir la extinción de tigres y leopardos de nieve; 2) me prepararía para ascender los siete picos (“the seven summits”): Everest, Aconcagua, Kilimanjaro, Denali, Elbrus, Puncak Jaya, Vinson.

Pero no. Lo único que se me ocurrió fue algo muy diferente. Así que adiós tercera ronda de entrevistas! 🙁

 

Tip 3: si te preguntan qué comprarías si tuvieras todo el dinero del mundo, no se te ocurra decir:

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“Una computadora para estar conectado a internet!” 😖

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