Enrejada Lima

Continuando con los comentarios de nuestros lectores, hoy publicamos un balbuceo que recibimos hoy de nuestro extrañado y admirado Martillo. Es acerca de las rejas:

Lima tiene rejas entre casa y casa, alrededor de las casas, dentro de las casas, en las ventanas y en las puertas de las casas, en los timbres de las casas. Lima tiene rejas que cierran calles y pasajes. Lima tiene rejas en los taxis y en los faros de los autos.

Lima tiene taxis a gas, el balón va en la parte de atrás de esas camionetas station wagon blancas con el timón cambiado… adivinen como aseguran el respetable balón de gas… sí, con una reja. En Lima hay árboles en medio de las veredas, circundados por una pequeña reja, de un metro de alto.

¿Por qué enrejamos todo en Lima? Malditas rejas, malditas sean sus púas y su cerco eléctrico, infame invento antirrobos. En Lima todo pretende ser antirrobo, antiinvasión, antichoros, antiperrosmeones. Lima pretende demasiado, sin embargo se hace extrañar, ciudad violenta y enrejada, no sé cómo lo haces… ¿tienes algo que yo deba extrañar detrás de alguna reja?

(El Martillo)

La intensidad y la exquisitez del cuento corto

Autor: El Martillo

– Uffffff!.. uffffff!.. ah!… ¿dónde están, huevón?
– No sé, shhhhh
No se oía nada.
– No se ve nada
– shhhh!
Esperaron un par de minutos, callados recuperaban el aliento.

– ¿A qué hora quedamos?
– Tenemos tiempo
– Casi nos agarran
– Casi…
– Ahora por dónde seguimos
– Esa es la cuestión
La noche no ayudaba, demasiada oscuridad como para saber a qué atenerse.
– Qué estupidez, fue una maldita estupidez
– Cállate
Obedeció cuanto pudo, pero los nervios le ganaron.
– ¿Crees que la hagamos?
– De todas maneras
– ¿Cuánto rato más vamos a esperar? – dijo después de una pausa, sin percatarse de que se había quedado solo.