Ron Jeremy nos dio de beber

El más grande de todos, y a su lado: Ron Jeremy mostrando el delicioso y aromático Ron de Jeremy
El más grande de todos, y a su lado: Ron Jeremy mostrando el delicioso y aromático Ron de Jeremy

Es cierto. Ron Jeremy nos dio de beber. El jueves pasado manejábamos por la famosa Pacific Coast Highway desde Malibu con dirección sur hacia Santa Monica cuando, de pronto, el Z dijo:

Aguanta-guanta-guanta que quiero achicar. Para donde sea.

Justo pasábamos frente al restaurante Gladstones. Estacionamos. Acababa de anochecer y por fin corría aire fresco. Entramos al local y nos dirigimos hacia el bar. Estaba vacío con excepción de un grupo de tres tíos.

Entonces lo reconocimos.

Vivimos en Los Angeles desde el 2005 y todas las veces que nos hemos encontrado con “celebridades” han sido sin darnos cuenta hasta que finalmente alguien nos indica que estamos en la presencia de un famoso. Pero con Ron fue diferente; la identificación fue instantánea.

Estuvimos pensando por qué y llegamos a la siguiente conclusión: no es que seamos unos pervertidos, sino que Ron Jeremy es uno de esos personajes que han llegado a trascender los límites de su profesión y se han convertido en iconos pop. Ron está a la par de Bruce Lee y Arnold Schwarzenegger, quienes (citamos al gran Reynaldo) “lograron transformar la opinión de toda una sociedad respecto a una actividad física, logrando hacerla parte de la vida diaria: practicar artes marciales o ir al gimnasio es aceptado, normal y hasta recomendable hoy en día.” Lo mismo se aplica al cine porno.

Algunos datos curiosos acerca de Ron:

  • Es apodado “el erizo” (the hedgehog) no por su condición actual de tío gordo decadente, sino por tener los pelos de punta al salir de una ducha caliente (tomada después de un viaje en moto en pleno invierno). Esto ocurrió en 1979.
  • Posee el record mundial como actor de films porno: 2216 pelis como actor, 285 como director… y aún no está retirado.
  • Está promocionando su propia marca de ron: Ron de Jeremy (ver foto). Pidió vasos al barman y nos dio de beber su poderoso líquido. El secreto de lo oculto.
  • Es chato, mide nada más 1.68m. Se lo hicimos notar cuando nos tomamos una foto con él. Le dijimos “Ron, you’re a small guy”, y el CSM respondió “sí, cuando estamos parados, pero echados soy el más alto de todos”.
  • Para más cojudeces acerca de Ron, aquí el link a Wikipedia.

Cambio y fuera.

Ni soltero ni viudo ni divorciado – Episodio IV (cont.)

Jim Morrison, Venice Beach
Jim Morrison, Venice Beach

4 de Julio en la estrafalaria Venice Beach, sentados alrededor de una canasta de picnic con vino y alguna otra bebida alcohólica se encontraban todos ellos: Kathy, Kevin, Greg, Beth, y Steph.

Hice las presentaciones del caso, cuidando mucho de no revelar el estado civil de Clea, luego nos hicieron espacio para entrar en el círculo. Kevin a mi lado derecho, Clea al izquierdo, y Greg al lado izquierdo de Clea.

Para mi buena fortuna, llegamos justo en medio de una conversación-raje acerca de un tal Matt que vivía en Irlanda con su enamorada desde hacía más de diez años y nadie entendía por qué diablos no se casaban. Yo andaba más palteado que perro en camioneta sin baranda y sólo me limitaba a asentir, a sonreír, y de vez en cuando soltar una que otra expresión monosilábica. Clea al parecer también estaba tensa, porque no decía nada. Solemnemente esperábamos la pregunta que se asomaba tan casual: “¿Y ustedes qué piensan? Su situación es parecida, ¿no es cierto?”.

Pero el raje continuaba y mi agonía también, cada interjección era como un bachecito en el que rebotaba mi alegre camioneta… pero después de un rato la conversación se disipó y nadie nunca preguntó nada! Pienso que no lo hicieron porque era la primera vez que veían a Clea y no sintieron la confianza suficiente como para tocarle el tema del matrimonio ni para felicitarla por no creer en el polémico contrato ni mucho menos para contarle que hacía unas semanas estuvimos borrachos brindando a su salud.

Dejaron de lado a Matt y el grupo se dividió en grupitos, Kevin a mi derecha empezó a hablarme de cómo le gustaba correr tabla y que por aquí y por allá y yo le seguía la conversa porque tengo la ilusión de correr tabla en California algún día. A mi izquierda Clea conversaba con Greg y yo tenía una de mis orejas escuchando a Kevin y la otra escuchando a Greg y Clea -recuerden que fue Greg quien se emocionó hasta las lágrimas al saber que Clea no quería casarse.

Kevin se exaltaba cada vez más con el tema del surfing y yo ya tenía las dos orejas apuntando a Clea y Greg que le preguntaba “¿y tú cómo decidiste venir a los Estados Unidos?” y Clea que le contestaba “porque quería estar con mediodiablo que se fue a Michigan hace varios años” y Greg que le seguía preguntando “¿y hace cuánto tiempo andan juntos?” y Kevin que muy emocionado seguía hablando “… y llámame nomás, yo te llevo y te presto una tabla, nos vamos a Malibu y…”, y Greg que comentaba “debes querer mucho a mediodiablo para andarlo siguiendo por todas partes” y Clea que decía “más o menos nomás” y Kevin que notaba que hacía un buen rato yo no hacía más que asentir con la cabeza cuando no había nada sobre qué asentir y entonces se resentía y me decía “oye, ¿me estás escuchando o estoy hablando solo?” y yo asentí una vez más y el maldito hizo un gesto de malestar y volteó a hablar con Kathy de cualquier cosa.

Mi paseo en camioneta duró un buen par de horas, pero para mi fortuna, el alcohol se acabó rápido y nadie sintió sus efectos y nadie se atrevió a comentarle ni a preguntarle nada a Clea. Nos despedimos felices, el del surfing no se despidió.

Breve Update

Malibu al amanecer
Malibu al amanecer

Algunos lectores piden que termine de una vez con la historia, pero lo que olvidé decir es que no sé cuál será el final. Estoy narrando estos sucesos a medida que ocurren, no tengo idea de cómo terminará esto. Pero aquí un flash:
Ayer la visité, estaba con su boyfriend, pasamos la tarde en la playa y aparentemente hablé tantas cojudeces que, al final del día, cuando ella estaba ya sola en casa, entró a cojudeces.com y leyó y leyó y leyó. Entiende español. Yo le había dado un pseudónimo, pero no a los demás personajes porque me dio flojera. Read More

Ni soltero ni viudo ni divorciado – Episodio IV

Point Mugu, Invierno
Point Mugu, Invierno

4 de julio, miércoles. Desperté sin muchas ganas (como siempre), caminé a la sala y quedé tirado en el suelo, oyendo el excelente album de Roger Waters “The Pros and Cons of Hitch Hiking“. Curioso cómo Wikipedia describe el álbum como la crisis de la edad media de un huón y de cómo sueña en cometer adulterio, entre otras cosas: The album concept is about a man’s midlife crisis and how he dreams of commiting adultery, amongst other things. “Cometer adulterio”, no lo pondría de ese modo nunca, demasiado negativo, mucho mejor decir “a quest for meaning and true experience”. Read More

Ni soltero ni viudo ni divorciado – Episodio III

Hoy me comuniqué con Kathy y todo parece normal, calmado. Me invitó a ver a un grupo musical Mexicano este sábado 28 de julio, pero no tengo interés; si termino yendo será sólo por seguir con este jueguito.
Continuando con la historia, un par de semanas después de aquella inolvidable noche de brindis y algarabía, yo andaba vagando por Santa Monica, 2 de julio, solo, despeinado y con las manos en los bolsillos. Read More

Ni soltero ni viudo ni divorciado – Episodio II

Treinta y tres disculpas por no publicar estos días, he estado en la luna de paita pensando en las musarañas, pero veamos, intentemos continuar con lo de Kathy. Ella sabe que existe cojudeces.com y si de casualidad entró estos días a visitarnos soy cojudo muerto por haber copiado y pegado el mensaje de su myspace.com en el post anterior. Tendría que dar explicaciones y todo sería tan odioso. Read More

Ni soltero ni viudo ni divorciado – Episodio I (extra)

Me olvidé de comentar que cada vez que intercambiaba (que intercambio) mensajes con Kathy, no podía dejar de entrar a su perfil y leer la única línea que había escrito: Honest, sincere, local people…
Ella no pedía mucho, no pedía conocer gente inteligente ni romántica ni millonaria ni siquiera gente con sentido del humor. No. Solamente gente honesta, sincera, local con intereses comunes. De los cuatro atributos ya había tachado dos con mi genialidad.

¡Qué va a pasar el día que se entere! Tal vez nunca lo haga, pues tengo un plan, aunque Clea no está convencida.

Ni soltero ni viudo ni divorciado – Episodio I

 

 

Vamos a ir publicando esta tragicómica historia de mi inocente mentira a medida que los episodios se sucedan, pues aún no termina y no tengo la más minúscula idea de cómo acabará (tengo toda la esperanza). Después del episodio de ayer, que vendría a ser el 4to episodio, decidí escribirlos antes de que mi memoria los retuerza.

He elegido pseudónimos para los protagonistas, pues hace un par de días me enteré de que Kathy entendía español y por ahí tal vez uno nunca sabe si de repente. Read More