Naked Lunch?

 
Naked Lunch UK cover
Naked Lunch UK cover
 

Tres días después de una triple extracción de muelas del juicio, sufriendo una dieta líquida desprovista de sorbetes (cualquier tipo de succión es peligrosa, dice el médico), seguimos intentando apreciar una de las novelas más aclamadas de la literatura norteamericana: Naked Lunch.

El tiempo es propicio, puesto que la extracción de muelas fue bajo la influencia de una “anestesia crepuscular” (twilight anesthesia) y obtuvimos una receta de oxycodone para el dolor post-operatorio. Oxycodone, al igual que la morfina y la heroína, es un derivado del opio, narcótico al que juró y ejecutó lealtad ininterrumpida William Burroughs, autor de Naked Lunch.

Alguien comentó acerca de la superioridad cronológica e introspectiva del opio sobre la cocaína (C), y Burroughs marca la diferencia en un par de secciones de Naked Lunch: “The pleasure of morphine is in the viscera. You listen down into yourself after a shot. But C is electricity through the brain, and the C yen is of the brain alone a need without body and without feeling.”

Después de leer (o quizá el verbo sea deglutir) más de la mitad de la novela, no he logrado disfrutar ningún pasaje con excepción del par de líneas acerca de C versus los derivados del opio. Tal vez deba redoblar mi dosis de oxycodone o dejarla por completo. Como una función exponencial (al cubo), la generación beat se nos va yendo al cajón de las decepciones. Hace algunos años leímos el inicio de Howl: “I saw the best minds of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked through the negro streets at dawn...” Genial. Luego On the Road nos entretuvo sin dejarnos con ganas de releerla. Hasta entonces todo aceptable, y teníamos la ilusión de que Burroughs nos deslumbraría, pero encontramos el libro plagado de este tipo de huevadas (seleccionadas prácticamente al azar):

“... Did I ever tell you about the man who taught his asshole to talk? His whole abdomen would move up and down you dig farting out the words... well this talking hit you right down there, a bubbly, thick stagnant sound, a sound you could smell.”

“Long line of Greek lads march up with alabaster bowls of shit, empty into the limestone marl hole.

Wooden cubicles around a hot spring...rubble of ruined walls in a grove of cottonwoods...the benches worn smooth as metal by a million masturbating boys.

Greek lads white as marble fuck dog style on the portico of a great golden temple ...naked Mugwump twangs a lute.”

“Dinner is Lucy Bradshinkel’s cunt saignant cooked in Kotex papillon. The boys eat happily looking into each other’s eyes. Blood runs down their chins.”

“...there’s not a finer man in this valley than Doc Scranton. He’s got a prolapsed asshole  and when he wants to get screwed he’ll pass you his ass on three feet of in-tes-tine... If he’s a mind to it he can drop out a piece of gut reaches from his office clear over to Roy’s Beer Place, and it go feelin’ around lookin’ for a peter.”

Ahora, nuestra interrogante es: seguimos adelante o no? Vamos en la página 111 de 196. Nuestra lectura es arrastrada y algo dolorosa. No logramos sincronizar la frecuencia estética de esta novela.