y los dos dirigimos la vista hacia ese tintineo que nos llamaba

11:47pm en Greenville, South Carolina. Estoy solo. Llegué a las 9:30pm sin almuerzo ni cena, pensé que este pueblo sería pura iglesia y pura rubia gorda en jeans y zapatillas blancas, pero me equivoqué, por lo menos en downtown Greenville hay bares y cafés y gente joven. Entré a un restaurante y me senté en la barra, pero antes de sentarme miré alrededor haciéndome el distraído y divisé dos meseras bue-na-zas, canté en silencio "alta blanca algo exuberante, dice hola y camina hacia adelante", sonreí. Apenas me senté y sentí que una de ellas se acercaba, supe que tenía que deshacerme de mi anillo de matri (debo decir que nunca lo uso porque no me gusta usar adornos de ningún tipo, no porque sea o sueñe con ser un pendex, Clea lo sabe y no le presta importancia porque ella es "super cool"... pero también debo decir que, esta vez, lo que me empujó a quitarme el anillo fue la ilusión de conocer a la mesera). Supe que tenía que deshacerme del anillo caletamente, así que metí mi mano en el bolsillo y con el dedo pulgar iba empujando el aro hacia afuera, de a pocos... y de a pocos también se acercaba ella; y cuando por fin sentí que mi anular se liberaba de su prisión, cuando por fin vi su sonrisa tan dulce, cuando yo empezaba a sonreír... sentí un tintineo en el suelo y pensé "¡estas cojudeces sólo me pasan a mí!", y los dos dirigimos la vista hacia ese tintineo que nos llamaba y lo vimos rodando dos tres cuatro cinco metros hasta detenerse al pie de la otra mesera, y todos, incluyendo algunos clientes, nos quedamos mirando cómo zozobraba hasta quedar reposando tranquilamente.