Momentito Jano

Nosotros que habíamos pensado andar con la cámara bajo el brazo durante nuestro paso por Lima, para capturar la mayor cantidad de Momentos Jano que fuera posible, fuimos desairados penosamente, pues las circunstancias jugaron en nuestra contra y logramos ver a nuestro gran maestro una sola vez. Fuimos a un restaurante supuestamente de primera a comer parrilla, pedimos una botella de buen vino, y unos cortes de res muy finos. Hicimos nuestro remedo de cata del vino, dijimos que estaba bueno, y procedimos a brindar. Después llegó la carne, se veía de primera, el mozo todo a la tela nos servía orgulloso y al ver que ya estábamos cogiendo los cubiertos, dijo "provecho" y procedió a retirarse. Estaba a dos pasos de distancia cuando oyó la voz de Jano que lo llamaba.

- Mozo, tiene ketchup?

El mozo quedó de una pieza, Fresa y yo nos miramos como diciendo "no pues, por favor Janito"; el mozo no creía lo que acaba a de oír, así que pidió que le repitieran la blasfemia.

- Perdón señor, ¿cómo dijo? - ¿Tiene ketchup? - ¿Ketchup? -el orgullo y la sonrisa habían sido intercambiados por dureza, agravio. - Sí, me trae un poco por favor.

El mozo asintió sin decir nada y se fue.

- ¡Jano cómo puedes pedir ketchup en un restaurante como éste! ¡Es una ofensa! -recriminó Fresa. - Esta carne ha sido preparada por un chef, cuando escuche que alguien pidió ketchup, va a salir a buscarnos con el cuchillo en la mano. -dije. - Déjense de cojudeces, y qué pasa con el mozo que no me trae el ketchup. - No es el Bembos huevón. - Mozo! -se acercó otro mozo- Hace rato que pedí ketchup al otro señor y hasta ahora nada, tráigame un poco por favor.

Obtuvimos la misma reacción, la misma expresión dura y jamás trajeron el ketchup. No nos atendieron nada bien después del incidente.