Quispe - Parte I

Quispe. ¿Cómo empezar a escribir acerca de este endemoniado juego? Seguramente es considerado un pasatiempo más para quienes lo conocen. Es simple, es bobo, incluso puede llegar a ser un mal juego, que limita la posibilidad de conversar mientras se juega; todos deben andar atentos a los números que dicen los otros.

Pero para el Escuadrón es un ritual sagrado, es la hostia que hermana animales tan disímiles como Fresa, Jano y Zahir. Todos unidos en el masoquismo quispeño.

Pre-historia I

Hubo una época anterior a la del Escuadrón en que se jugaba mucho quispe. Era el cumpleaños número dieciocho del Mediodiablo y estaban reunidos los cojudos del barrio alrededor de la mesa, mirándose las caras como unos huevones. Al rato llegó el Fano, gran amigo del colegio y desconocido para todos los presentes, y después de presentarse dijo:

- Traigo conmigo la solución al aburrimiento, ¿cuántas cervezas quedan?

- Un huevo, están en la refri. - Perfecto, les voy a enseñar a jugar Quispe. - ¿Qué es esa cojudez? - preguntamos en coro. - Chino, trae dos dados y un cachito... Escuchen todos, este juego tiene múltiples reglas pero las básicas son:

1. El juego rota por derecha o por izquierda, no importa el sentido.

2. Quienquiera que empiece, agita al cachito y lo pone sobre la mesa para ver su jugada. Si al agitar el cachito se cae algún dado, chupas un vaso de chela por imbécil.

3. Las jugadas se leen de la siguiente manera: el dado mayor manda, es decir, si te sale un 4 y un 2, la jugada es 42 y no 24, 6 y 5 es 65. Si dices 56, chupas por imbécil.

4. Ahora, los duros, o sea el 1 y 1, 2 y 2, 3 y 3, etcétera se leen distinto, las jugadas aquí son 110, 120, 130, etc. Si dices 11 o 22 o 111, chupas por imbécil.

5. Dadas estas reglas, la jugada mayor correspondería a 6 y 6, es decir, 160. Pero hay una y solo una jugada que la derrota: el 2 y 1, que se lee “Quispe”. Si dices 21, chupas por imbécil.

6. Una vez que comienza el juego, cada jugador tiene dos intentos para superar al jugador anterior. Vale mentir, obviamente. Advertencia: el jugador que pierde la jugada del Quispe, chupa doble por imbécil.

7. Las jugadas se pueden decir una y solo una vez, si alguien pregunta “cuánto dijiste?” y contestas, chupas por imbécil.

8. El que seca el vaso, lo llena antes de que empiece la siguiente ronda. Si te olvidas de llenar el vaso, chupas por imbécil.

9. Antes de chupar, debes decir “salud con todos” o “saludar” a alguno de los jugadores. Si olvidas decir salud con todos, chupas por imbécil. Si saludas a otro jugador y te contestan, el jugador chupa por imbécil.

10. Por último, el Quispe es un juego refinado y por eso no está permitido usar el verbo “chupar” en ninguna de sus formas. Vale decir “bebe”, “liba”, “toma”, pero no se puede decir “chupa”. Quien use el verbo chupar, chupará por imbécil.

Aquella primera noche de Quispe fue extraordinaria, Mediodiablo chupó y chupó por imbécil y fue el hazmerreír de la reunión. Pero lo más importante fue que una nueva forma de divertimento había nacido.

Todas las subsecuentes reuniones del barrio La Fontana fueron alrededor de una mesa de Quispe, el objetivo era: emborrachar al Olluco. Para esto se usaban muchos artilugios, como truquear el castigo de modo que todos tomaran agua y el Olluco tomara vodka, o decir jugadas menores para que el cachito corriera hasta el jugador que precediera al Olluco, y ahí tratar de clavarlo con un quispe o un 150.

Los trucos funcionaban a la perfección, el Olluco terminaba mamado y hacía show, a veces toreaba autos en plena avenida, a veces terminaba en la piscina de Jose, a veces era presa de azotes de parte del Guachimán de ladrillera.

Esta época duró un par de años y luego el barrio como que se desintegró, lo que causa mucha tristeza. Se intentó luego de mucho tiempo, en los años 2004 y 2005, reunir a la gente del barrio, pero los intentos quedaron truncos, muchas veces por causas ajenas al grupo (enamoradas o esposas, por ejemplo) y otras por traumas de algunos integrantes (el Olluco recordando la noche del azote, por ejemplo).

Cada uno partió un poco por su lado, el Mediodiablo buscó otras aguas, y así se formó el Escuadrón que todos conocemos.

(...continuará...)