La intensidad y la exquisitez del cuento corto

Autor: El Martillo

- Uffffff!.. uffffff!.. ah!... ¿dónde están, huevón? - No sé, shhhhh No se oía nada. - No se ve nada - shhhh! Esperaron un par de minutos, callados recuperaban el aliento. - ¿A qué hora quedamos? - Tenemos tiempo - Casi nos agarran - Casi... - Ahora por dónde seguimos - Esa es la cuestión La noche no ayudaba, demasiada oscuridad como para saber a qué atenerse. - Qué estupidez, fue una maldita estupidez - Cállate Obedeció cuanto pudo, pero los nervios le ganaron. - ¿Crees que la hagamos? - De todas maneras - ¿Cuánto rato más vamos a esperar? - dijo después de una pausa, sin percatarse de que se había quedado solo.